En un rincón tranquilo del mundo insecto, una joven polilla llamada Pedro busca nuevas alas. Entra a una sastrería dirigida por Patricia, una meticulosa araña, que le advierte sobre los riesgos. A pesar del miedo, Pedro insiste, pero en el último momento se arrepiente y rompe una de sus alas. Conmovida por la culpa, Patricia repara el ala con hilo de plata. Pedro entonces comprende que sus alas únicas y reparadas, como un vaso Kintsugi, lo hacen especial.
Sascha, Gaby y Andrea son cineastas y artistas de animación, egresadas del Máster en Animación Stop Motion de BAU, en Barcelona. Codirigieron Wing Shop, encargándose también del guion, producción, construcción, fotografía y animación, en un proceso independiente y colaborativo.