Tras lo que parecía una discusión sin importancia, Marta y Antonio se separan. Él, un chef prometedor, se refugia en sus fogones; ella, en su silencio, empieza a notar algo más que tristeza: ha perdido el apetito… y no solo por desamor.
El aclamado director de cine Esteban Martínez es una leyenda tanto por sus películas como por un pasado marcado por la violencia y los excesos. En su nuevo proyecto, le ofrece un papel a su hija Emilia con el pretexto de ayudarla a relanzar su estancada carrera como actriz. Convivir en el set fomentará una cercanía que no han compartido en años, pero también reabrirá viejas heridas que nunca cicatrizaron.